lunes, 3 de marzo de 2014

Consejos para fotografía noturna y de interiores con cámaras compactas

   La mayoría de nosotros tenemos una cámara de fotos para inmortalizar momentos importantes de nuestras vidas y poder recordarlos años después. Viajes, acontecimientos familiares, recuerdos con amigos...  Aunque quien más quien menos tiene ya un teléfono móvil con cámara, siempre que sabes que vas a vivir un momento importante quieres tener contigo una buena cámara de fotos. Miramos, remiramos, consultamos cuales pueden ser los mejores modelos... Estamos dispuestos a gastar un buen dinerito... 200 ... 300 euros .... Caray, con 300 eurazos ya tiene que ser un pedazo de cámara de fotos casi profesional...

   ... Y vas a un cumpleaños a fardar de tu flamante nueva cámara con mil y una novedades tecnológicas, y te sale esto...




 
La escena es muy bonita, y los modelos son muy fotogénicos, pero el exceso de ruido y el balance de blancos excesivamente cálido separan a esta foto de estar entre las mejores del álbum de nuestras vidas.
(Imagen: http://lascosasdemisimisi.blogspot.com.es/ )
 
 
 
¿Quién no tiene fotos como estas?. No son fotos malas, al fin y al cabo, están inmortalizando una escena única y no están movidas, pero... ¿Son las fotos que uno espera sacar con una megacompacta superzoom de 300€?.
 
 
Y entonces es cuando llega tu cuñado el insoportable (Sustituir cuñado por cualquier familiar a vuestra elección en el que estéis pensando en esa situación) con su réflex de 600€, te enseña lo que le ha salido, y te entra un cabreo por dentro...
 
 
¿Entonces hace falta gastar un dineral y llevar al cuello un ladrillo de cámara para hacer fotos buenas en un cumpleaños?. ¡¡¡ Pero que mier** es esta!!!. Si lo sé me gasto los 300 eurazos en un móvil con cámara de esas de chopecientos megapíxeles y al menos puedo fardar de móvil...
 
 
Otra situación en la que seguro que os habéis encontrado mil veces es cuando en un viaje os encontráis con una escena nocturna preciosa que queréis inmortalizar. Al fin y al cabo, quizá nunca volváis...
 
 
 
El alcázar de Toledo con los típicos matojos toledanos en primer plano...
(Imagen: http://yolandasatelite.blogspot.com.es/)
 
 
- Caray Diadoro, todo el mundo sabe que con una cámara compacta no salen bien las fotos de noche, no hay nada que hacer... Por eso tú tienes una réflex... Nos ha jod*** el tío... -
 
Ok, yo tengo una réflex, pero esto no significa que no puedan salir fotos decentes en malas condiciones de luz con una compacta. No todo el mundo necesita una cámara réflex para tener buenos recuerdos. Sin cambiar de cámara de fotos, esta imagen de Toledo, que en esencia no está mal, podría haberse mejorado tan solo tocando un par de parámetros de la cámara.
 
Siguiendo una serie de pequeñas recomendaciones, sin esperar milagros, vamos a tratar de conseguir que todas esas fotos que hubieran sido estupendas de no haber sido por algún detalle técnico que nos las deja en una "casi-fotaza", nos salgan un poquito mejor, y podamos conseguir con nuestras pequeñitas cosas muy muy interesante a poco que tengamos cuidado en hacer las fotos.
 
 

Antes de empezar, unas divagaciones...

 
Como en casi todos los artículos, me gusta dar una breve explicación del porqué de las cosas. Como siempre, tenéis la posibilidad de saltaros este punto e ir directamente a las recetitas, pero considero que resulta mucho más interesante conocer los porqués ya que esto no se suele olvidar.
 
Una de las definiciones más literarias que se le da a la fotografía es la de ser "El arte de pintar con la luz".
 
 
La técnica del "Light painting" ofrece imágenes muy interesantes
pero no me estoy refiriendo a esto exactamente...
 
 
La luz es sin duda ninguna el factor más importante para la fotografía. Sin luz no hay nada que fotografiar, y la presencia, intensidad, tipo, color, matiz, etc... De esta pueden hacer que una misma escena cambie como del cielo a la tierra.
 
Pero más allá de temas artísticos, que no es algo que yo trate excesivamente en este blog, la cantidad de luz disponible es algo que nos va a afectar radicalmente en la calidad de nuestras fotografía.
 
Como he explicado ya montones de veces, todas las cámaras de fotos funcionan básicamente del siguiente modo:
 
 Una vez tenemos clara la imagen que queremos tomar, y pulsamos el disparador, la imagen es captada por el objetivo y se graba en una superficie sensible a la luz, que es el sensor. Para decirle al sensor exactamente la cantidad de luz que tiene que captar, la cámara lleva un aparatito que mide la luz y que se llama fotómetro. Una vez el fotómetro decide la cantidad de luz que el sensor necesita, la cámara utiliza un diafragma, que, al igual que la pupila de un ojo, adapta su tamaño a la cantidad de luz que necesita. La combinación del tamaño del diafragma y el tiempo que el sensor está expuesto a la luz, es el que le ofrece al sensor la cantidad exacta de luz que necesita para captar la escena. Si no existe luz suficiente para captar la imagen en condiciones normales, la cámara suministrará mayor cantidad de energía al sensor para que este se vuelva más sensible a la luz y pueda captar más en menos tiempo. Esta sensibilidad se mide en una escala que conocemos como ISO.
 
- "Diadoro, me gusta leer tus artículos, pero cuando te pones cansino, eres el mejor... De tanto leerlo cierro los ojos y puedo ver esta explicación una y otra vez..... ¡SO CANSINO! -
 
Vale, lo que vosotros queráis, pero todos hemos aprendido a multiplicar a base de repetir las tablas, y mira... Quien más quien menos no necesita una calculadora para las operaciones sencillas...
 
Bueno, tonterías aparte, como podéis apreciar, todas las variables que se pueden manejar en la cámara de fotos giran en torno a la luz de la escena.
 
Cualquier cámara de fotos, hasta la del móvil más perruno, se defiende con soltura a plena luz del día, pero... ¿Cómo podemos optimizar los resultados en entornos de poca luz?.
 
Voy a intentar enseñaros una serie de normas básicas que deberemos tener en cuenta en estos casos, que, en la medida de lo posible, nos servirán para mejorar nuestras fotos en este tipo de situaciones.
 
 

La estabilidad es la clave

 
Como os acabo de contar, las cámaras eligen una serie de parámetros según la luz existente. Cuando hay poca luz, generalmente la apertura de diafragma se sitúa en el máximo. (El número f más pequeño), y elige el ISO necesario para que la velocidad de disparo resultante sea suficiente como para no sacar la foto movida. Esto, en el mejor de los casos nos ofrece una imagen con mucho ruido, y así y todo, muchas veces salen las fotos movidas.
 
Para evitar en la medida de lo posible que una foto nos salga movida, o incluso, poder disparar con un ISO más bajo, hemos de tener siempre en mente que la cámara hay que tenerla lo más estática posible.
 
La solución ideal para mantener la cámara fija, es, desde luego, usar un trípode. Con la cámara montada en un trípode ya no nos tenemos que preocupar del movimiento de esta, y podremos disparar a la velocidad que nos de la gana, incluso manteniendo el ISO a 100 para evitar el ruido en la imagen. (Siempre teniendo en cuenta el movimiento de lo que estemos fotografiando... No esperéis tener a niños quietos como estatuas durante 10 segundos para que salga una foto completamente limpia).
 
Aunque en la guía de compras navideñas os recomendé 3 trípodes de entre 60€ y 150€, estas recomendaciones estaban pensadas más bien para cámara réflex. No parece muy lógico gastar este dinero en un trípode para una cámara que tal vez nos ha costado lo mismo.
 
Os dejo aquí si os interesa un par de enlaces a dos trípodes basiquetes pero muy económicos (En el entorno de los 20€) que pueden hacer muy buen papel.

 
Hama Star 61 - Trípode completo, Gris y Negro
 
 
AmazonBasics - Trípode ligero de 1,5 metros con funda


De todos modos, como no siempre se puede o apetece ir cargando con un trípode, una solución que también comenté en el artículo de navidad que resulta muy útil es un minitrípode como este:
 
 
 
Con esto puesto en un árbol de la calle y un disparador remoto, puedes cabrear a más de un conductor pensando que el radar le ha puesto una receta... (Imagen: walimex.biz)
 
 
Os recuerdo, por si os interesa, el enlace:
 
 
Walimex Multiflex - Trípode (16,5 cm)
 

A pesar de montar la cámara en un trípode, cabe la posibilidad de que, cuando apretamos el botón de disparo, movamos, aunque de manera muy sutil, la cámara, y no tengamos la foto todo lo nítida que quisiéramos. Un truquete para evitar esto es poner el temporizador de disparo con un retardo de un par de segundos. Así nos aseguraremos de que nada (Salvo un huracán) nos moverá la cámara.
 
 
- "Estupendo Diadoro, pero yo no pienso cargar con un trípode, y no en todas las situaciones puedo llevar el minitrípode ese tan molón.... ¿Sin solución entonces?" -
 
 
En este caso, siempre que podáis, tratad de encontrar un sitio para apoyar la cámara. El techo de un coche, un murete, un bolardo de la calle... Cualquier punto de apoyo es bueno para evitar mover la cámara.
 
Si a pesar de todo, no encontramos ningún lugar para apoyar la cámara o apoyarnos nosotros mismos, lo ideal es elegir una posición en la que nuestro cuerpo esté lo más estático posible, y, por ende, la cámara que sujetamos. Se contiene un poco la respiración y.... Patata!
 
 
 
Una buena posición del cuerpo nos puede dar una mayor estabilidad. (Imagen: twiching.com)
 

 

Buscar la luz

 
Una vez leí en un libro de fotografía que siempre hay que disparar con la luz disponible. Pero, al contrario de lo que uno pueda pensar inicialmente, la luz disponible no es la luz que hay en ese lugar y momento, si no que es utilizar todas las luces que tengas a tu alcance.
 
Muchas veces las fotos se pueden mejorar bastante tan solo pensando unos segundos la situación de la escena. Si vamos a hacer una foto de grupo en un cumpleaños, por ejemplo, reunamos a todo el mundo en el balcón, donde dispondremos de luz natural, o, si no disponemos de ella, encendamos todas las luces de la sala.
 
Si estamos en la calle, podemos aprovechar las luces de las farolas o simplemente acercarnos a algún lugar más iluminado para hacer nuestra foto.
 
Y, por supuesto, nuestro gran pero peligroso amigo... El flash.
 
El uso del flash en una cámara compacta merecería un capítulo aparte.
 
- "Estupendo Diadoro, ¿y porque no le dedicas un capítulo aparte?"
 
Pues ahora que lo comentas... Resulta que ya le dediqué un capítulo aparte, que por ahora tiene el dudoso honor de ser el artículo menos visitado de mi blog. (Probablemente porque mis originales títulos son nefastos para el posicionamiento web, pero bueno, eso es otra historia...).
 
El caso es que el uso del flash puede resultar muy interesante... Para ciertas situaciones. Hacer una foto de grupo con flash, o utilizarlo como luz "de relleno" de una escena puede ser muy útil, pero hemos de tener un orden de magnitud. Aunque la cámara se empeñe en convencernos de que puede iluminar Toledo desde el otro lado del Tajo, como en la imagen de la introducción, muchas veces es conveniente desactivar el flash, y dejar que la cámara aproveche sus otros recursos...
 
 
Os invito a olvidaros un poco del flash de vuestra cámara y salir a la calle persiguiendo los puntos de luz, porque puede ser una experiencia, cuanto menos, diferente.
 
 
 
Estupendo aprovechamiento de la luz disponible, hasta convertirla en parte importante de la propia escena (Imagen: www.joshbrewsterphotography.com)
 
 




Cuando el blanco no es blanco pero debería serlo

 

Un problema importante que nos encontramos en las fotos nocturnas y de interior, es, además de la falta de luz, el color de la luz.

Que si las bombillas de luz fría, de luz cálida, de tungsteno...

El ojo humano es una lente de bastante buena resolución (aunque a veces tenemos que corregir los "desenfoques" con gafas, pero bueno) y el cerebro un excelente procesador, que, independientemente del color que sea la luz, sabe interpretar cuando un objeto es blanco, cualquiera que sea el color de la luz que lo esté iluminando...
 
 
 
 
Independientemente del dolor que causa ver en este estado un coche de más de 100.000€, fijaros que aunque el coche es blanco nuclear, las luces de las farolas nos hacen verlo amarillento. (Foto: James Ham, desde cowbellkingdom.com)

Por desgracia para nosotros, los procesadores de las cámaras de fotos no son tan inteligentes como nuestro cerebro (Todo llegará), y no saben interpretar los colores en función de la luz que los ilumina.

Es por esta razón por las que las cámaras tienen diferentes patrones de color para corregir los tonos según sea el tipo de luz que ilumina la escena. Aquí entra en juego ese término que tan "profesional" suena, que es el balance de blancos.

Como la mayoría de nosotros pasamos olímpicamente del tema, solemos dejar a la cámara decidir cual es el patrón de colores más adecuado según la escena. En primer lugar, porque sería un coñazo tener que estar eligiendo a mano cada vez que cambiamos de escenario, y en segundo lugar, porque en general el modo automático suele funcionar bastante bien.

Normalmente el problema suele surgir en interiores, donde puede resultar bastante importante sacar los colores tal y como son, y no tal y como los saca la cámara según el tipo de luz.

¿Y cómo resolver esta situación?. Evidentemente, no vas a estar haciendo esta operación siempre, porque es un poco tostón, pero si la sesión de fotos es lo bastante importante, os recomiendo que antes de empezar a hacer fotos a diestro y siniestro, hagáis unas fotos de prueba con cada uno de los modos disponibles, y, una vez tengamos decidido el balance de blancos que necesitamos, empezar a hacer las fotos.


Un cumpleaños, una fiesta con amigos, las fotos para alquilar el apartamento... Apenas perderemos unos minutos antes de empezar, y así nos aseguraremos de no tener esos colores tan "extraños" que a veces salen en las fotos de interior.



Ya, ya se que no es el ejemplo más glamuroso, pero hacía tiempo que no exhibía a mi modelo favorito.

 
Sin ir más lejos, ahí tenéis a nuestro modelo favorito posando bajo una bombilla incandescente cálida. La primera imagen está sacada en modo auto, y el esquema de color no es todo lo real que debiera. Cambiando el modo del balance de blancos, esto tiene solución.

 

¿Y si ya es demasiado tarde?

 

Estos son algunos consejos básicos para esas fotos técnicamente más complicadas de hacer por la falta de luz. Existen multitud de guías que profundizan mucho más al respecto, aunque generalmente están enfocadas a usuarios de cámaras réflex. Estos tres temas que he tratado son los que considero básicos y que sirven para cualquier tipo de cámara, desde un móvil hasta una réflex profesional.


- "Vale Diadoro, lo tendré en cuenta a partir de ahora... Que lástima las fotos que tengo tiradas de cualquier manera que podrían haber salido mejor...".


Como reza el dicho "Más vale prevenir que curar". Una vez hecha la foto, no tiene demasiado remedio, sobre todo si es un fichero jpg, que es más difícil de trabajar a posteriori.

De todos modos, si tenéis tiempo libre y queréis intentar recuperar o mejorar alguna foto que para vosotros es importante, debéis saber que en el ordenador se pueden hacer algunos arreglillos para, si no salvar una imagen, que en muchos casos es imposible, si dejarla lo más decente posible.

- "Ya claro Diadoro, pero para eso tienes que ser el pu*o amo del Fotochop. Yo ni se, ni tengo el programa, ni me apetece, la verdad..."

Si bien es cierto que Photoshop es el programa más potente y famoso de retoque fotográfico, ni es el más intuitivo ni es el más barato. De todos modos, existe software, que sin ser tan potente, sirve para hacer el 80% de los ajustes más utilizados para mejorar imágenes.

No es el objetivo de este artículo hablar de retoque ni de software, quizá en otra ocasión, pero debéis saber que con un poquito de ganas, se pueden hacer cositas interesantes.


 
No se pueden hacer milagros, pero si lavados de cara. (Imagen: http://lascosasdemisimisi.blogspot.com.es/ )
 

Si recordáis, esta una de las imágenes que abre el artículo. En la parte de arriba tenéis la imagen tal cual salió. Lo ideal hubiera sido, antes de empezar las fotos del cumpleaños, haber dedicado un minutín a elegir el balance de blancos más adecuado (Probablemente el de luz incandescente), y, si hay disponible, usar un trípode para poder disparar con un iso un poco más bajito.

Pero bueno, es comprensible... ¿Quien hace estas cosas habitualmente?. A veces ni yo... Con la emoción del momento, bastante hay con tener la cámara preparada a tiempo y que no salga movida.

Pues nada, como veis, he tratado de adecentar un poco la imagen, sin ser demasiado agresivo, porque al ser un fichero jpg, cada vez que modificamos algo, degradamos la imagen. No penséis que he dedicado media hora al retoque, apenas han bastado un par de minutos. He modificado un poco el balance de blancos, reduciendo los tonos rojos, y, aunque los colores de la piel siguen siendo algo irreales, al menos le he eliminado ese filtro rojo que parecía tener la imagen. Después, un poco de reducción de ruido, para eliminar un poco de ese grano que se ve en la imagen incluso a este tamaño. No demasiado porque si no las caras pierden definición.

Por tanto, ya veis que el resultado, aún lejos de ser perfecto, al menos ha quedado más natural.

Pues bien, existen muchos programas que permiten hacer estas modificaciones de manera sencilla. En mi caso, he utilizado el programa AcdSee. La lástima es que este software, en su versión en castellano, quedó descontinuado en la versión 9. Yo utilizo una bastante antigua, la 12, en inglés. Ellos ya van por la 17.

Podéis echar un vistazo aquí:  http://www.acdsee.com/en/products/acdsee-17


Pero bueno, como os he comentado antes, el retoque fotográfico a posteriori no es el tema que tenía previsto tratar en esta ocasión, así que si os interesa, ya le dedicaré otro artículo en otro momento.

Espero que todos estos consejitos os sirvan un poco para mejorar vuestras imágenes en interiores y con poca luz en general. No hay que dedicar demasiado tiempo a las preparaciones, y sin embargo, los resultados pueden ser mucho mejores.

Como siempre, cualquier comentario, aclaración, consulta, felicitación, o lo que sea que os apetezca tratar conmigo, lo podéis hacer comentando por aquí, o mejor aún, a través de mi FB, http://www.facebook.com/diadorosphotoguide , que actualizo algo más a menudo que el blog.

Un abrazo a tod@s, y para quien sea de, o tenga previsto visitar Valencia en estos días.... ¡¡Disfrutad de las Fallas!!

5 comentarios:

  1. Muy buena nota, como siempre.
    Yo tengo una Sony H-200 y estoy muy enojado con la calidad de las fotos con poca luz (no digo la luz de una vela, sino cualquier luz de interior). Voy a poner en práctica tus consejos.
    ¡Saludos!

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    1. Ya verás como te sirven Ariel. Dejar un ISO bajito y utilizar un trípode o apoyar la cámara en algún sitio es especialmente útil. Ya me cuentas si te son de provecho los consejos.

      ¡Un saludo!

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  2. Hola Diadoro.
    Como te lo curras!!
    Como ha cambiado la fotografía..
    En tiempos colabore como fotógrafo en una época en la que la novedad era el motor de arrastre. yo era autónomo "sin galería" y a los fotógrafos que acompañaba se les ponían los pelos de punta al verme disparar (35mm) con la confianza de que el arrastre funcionaria bien.. en bodas, comuniones... Menudo riesgo!!
    Y de zoom mi hablamos..
    En cambio ellos tiraban con vetustas reflex... que fallaban, ya lo creo que fallaban (por viejas), hasta que por fin renovaron los equipos.
    Luego lo deje, sin "galería" no hay mucho que hacer.
    Pero, al grano, lo que quería comentar, igual ya esta dicho pero, cuando en el magnifico blog comentabas la super diversificadas gamas de cámaras casi iguales de las diversas marcas pensé que la razón de la existencia de este desparramado catalogo puede que responda a la necesidad de surtir a las grandes superficies o grandes distribuidoras de forma que cada vendedor tuviera su propio producto de manera que no se pudieran comparar precios.
    En tiempos cuando buscaba tal o cual cámara rara vez la veía en mas de un sitio y mas si era una "gran" oferta.
    Osea una cuestión puramente comercial.
    Bueno, un saludo.

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  3. Despues de tres horas escribiendo no has explicado lo que hay que hacer para evitar las fotos amarillentas. Ya se sabe que hay que utilizar el WB y que hay programas, pero no has explicado cómo hacerlo. Te lo voy a decir con cuatro palabras.
    Si las fotos te salen amarillas o anaranjadas, métele un WB de tonos más frios, tirando a azules, si fuera al revés y las fotos salen azuladas, meteríamos un WB cálido, tirando a rojo.
    Saludos

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  4. Lo empezaré a probar a partir de ahora, una ayuda genial para muchos compañeros de profesión fotografos Diadoro!

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